Historia Argentina: Peron
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lunes, 18 de agosto de 2008

MARIA ESTELA MARTINEZ DE PERON

María Estela Martínez de Perón

María Estela Martínez de Perón conocida como Isabelita (La Rioja, Argentina, 4 de febrero de 1931) Presidenta de la Nación Argentina y primera mujer al mando de una república americana. Asumió el 1 de julio de 1974 en su condición de vicepresidenta, tras la muerte del Presidente Juan Domingo Perón, quien también era su esposo. Fue depuesta el 24 de marzo de 1976 por un golpe de estado militar que dio origen al autodenominado Proceso de Reorganización Nacional y que la mantuvo detenida ilegalmente varios años. Al ser liberada en 1981 se radicó en España donde vive desde entonces. A comienzos de 2007, a raíz de la apertura de causas judiciales por asesinatos políticos realizados durante su gobierno llevó a la presentación de una solicitud de extradición en su contra.

Biografía

María Estela Martínez conoció a Juan Perón en Panamá en 1955. Vivieron juntos desde entonces y contrajeron matrimonio en 1961, en España, donde se radicaron. Ella trabajaba de bailarina "exótica" en ciertos lugares y era conocida en el ambiente como "Isabelita".

En 1965 viajó a Argentina, como delegada personal de Perón, para hacer frente al fenómeno del neoperonismo.

Durante el gobierno de Héctor José Cámpora, el 20 de junio de 1973, Perón regresó definitivamente a la Argentina. Poco después Cámpora renunció para permitir elecciones libres. Lastiri llamó a elecciones de Presidente y Vicepresidente de la Nación, en las cuales, el 23 de septiembre de dicho año, venció el general Perón, a quien acompañaba su esposa como vicepresidente en la fórmula Perón-Perón. Obtuvieron el 62% de los votos. Perón falleció el 1 de julio de 1974, y María Estela Martínez de Perón asumió la Presidencia ese mismo día.

Gobierno de María Estela Martínez de Perón

Su gobierno se desarrolló en el marco internacional de la llamada crisis del petróleo y de una extrema violencia política interna, con actuación de varios grupos armados.

Al parecer Perón antes de morir le había aconsejado acercarse al líder de la oposición, el radical Ricardo Balbín, pero ella finalmente no siguió el consejo y se apoyó principalmente en su ministro de Bienestar Social y secretario personal, José López Rega, conocido como el Brujo. López Rega ejerció una importante influencia sobre Martínez en esta fase del gobierno, fortaleciendo la presencia en el gobierno de los sectores de derecha sobre los distintos movimientos sociales, y organizó desde el gobierno una fuerza parapolicial conocida como Alianza Anticomunista Argentina o triple A que emprendió acciones de hostigamiento a figuras destacadas de la izquierda que acabarían en atentados, secuestros, torturas y asesinatos.

Desde el gobierno la actitud de control fue también rigurosa, interviniendo varias provincias disidentes, universidades, sindicatos, los canales de televisión privados, y reforzando la censura contra diarios y revistas. Durante este período se vivieron situaciones marcadas por un notorio oscurantismo y una casi completa inoperancia administrativa en todos los niveles del gobierno.

La economía argentina también sufrió daños severos, con una inflación galopante, una paralización de las inversiones de capital, la suspensión de las exportaciones de carne a Europa y el inicio del crecimiento incontrolable de la deuda externa. La solución de corte monetarista intentada por el ministro Alfredo Gómez Morales, un histórico del peronismo, no tuvo éxito, y provocó una fuerte retracción de la liquidez, iniciando un complicado proceso de estanflación. La suspensión de las compras de carne argentina por el Mercado Común Europeo empeoró la situación.

En junio de 1975, el nuevo ministro de Economía, Celestino Rodrigo, auspiciado por López Rega, aplicó una violenta devaluación de la moneda acompañada de aumentos de tarifas; el llamado Rodrigazo, parte del plan de López Rega para debilitar las presiones sindicales a través del desprestigio de sus principales operadores, provocó sin embargo la primera huelga general contra un gobierno peronista. En julio de 1975, ante la huelga general y la presión callejera de la CGT y, en especial de la Unión Obrera Metalúrgica de Lorenzo Miguel, López Rega se vio obligado a renunciar a su cargo en el gobierno y abandonar el país.

Ante la creciente actividad de los grupos de izquierda —tanto los que actuaban dentro del peronismo, los Montoneros, como otros de corte marxista, el Ejército Revolucionario del Pueblo— y de extrema derecha, Martínez decidió fortalecer la acción de gobierno. La renovación de la cúpula militar, que incluyó entre otras medidas la designación de Jorge Rafael Videla al frente del ejército, fue parte de un programa de endurecimiento del control, que incluyó también el cierre de publicaciones opositoras. La decisión de recurrir a la fuerza militar desembocó en la firma en 1975 del decreto que da inicio al Operativo Independencia, la intervención de las fuerzas armadas en la provincia de Tucumán que dio inicio a la guerra sucia. Martínez pidió licencia del cargo durante algunos días, dejando el ejercicio del cargo al presidente provisional del Senado Ítalo Lúder entre el 13 de septiembre y el 16 de octubre de 1975. En un momento de especial tensión, amenazó desde el balcón de la Casa Rosada con convertirse en la mujer del látigo.

A pesar de la creciente presión militar, expresada en un levantamiento controlado a duras penas de la Fuerza Aérea, Martínez se negó reiteradamente a renunciar, aunque anunció el adelanto de las elecciones presidenciales para fines de 1976. Sin embargo, el 24 de marzo de ese año un golpe de estado orquestado por los líderes de las tres fuerzas, constituidos en junta militar puso fin a su gobierno; acusada aunque nunca enjuiciada por malversación de fondos, la dictadura encarceló ilegítimamente a María Estela durante más de cinco años, primero en la residencia de El Messidor, Neuquén y luego en una quinta en la localidad de San Vicente, ubicada en el conurbano de Buenos Aires.

Una vez liberada, en julio de 1981, se radicó en Puerta de Hierro, (Madrid). Su exilio español ha implicado la cesación casi absoluta de su actividad política, aunque regresó ocasionalmente a la Argentina. El plebiscito sobre el Canal de Beagle fue ocasión de su última aparición como figura histórica del peronismo, cuyos sectores más ortodoxos mantenían el respeto por la viuda de Perón.

Proceso judicial en 2007

El 11 de enero de 2007 el juez federal de San Rafael de Mendoza Héctor Acosta pidió a Interpol su captura internacional en el marco de la investigación de la desaparición de un estudiante en febrero de 1976, antes del golpe de estado. Escasas horas después, el 12 de enero del mismo año fue arrestada en su domicilio de Villanueva de la Cañada. Este estudiante fue desaparecido bajo los decretos que (previo al golpe de estado) habilitaban a las fuerzas armadas a "aniquilar los accionares subversivos", firmados por la presidenta Perón. Esto llevó al inicio del terrorismo de Estado en la Argentina que luego se extendió y agravó tras el golpe de estado de 1976. Según el informa de la CONADEP en el libro "Nunca más" hubo más de 600 denuncias de personas desaparecidas anteriores al golpe de estado, lo que pone en evidencia la desaparición sistemática de personas.

La señora María Estela Martínez de Perón también tiene otro caso en curso por el juez federal Norberto Oyarbide en la que se la relaciona con el accionar de la Triple A.

El 12 de enero de 2007, fue detenida por la Policía Nacional española a las afueras de Madrid y fue trasladada, esposada, a la Audiencia Nacional.

Tras negarse a ser extraditada voluntariamente a Argentina, fue puesta en libertad provisional por el Juez de Guardia, Juan del Olmo, mientras se resuelve el expediente ordinario de extradición, con la obligación de comparecer en el juzgado cada 15 días.

El 28 de abril de 2008, la Audiencia Nacional española considero que los supuestos crimenes cometidos por la ex Jefa de Estado no son de lesa humanidad por lo tanto han prescrito. La justicia de España rechazó el pedido de extradición.

TERCER GOBIERNO DE PERON

La vuelta de Perón a la Argentina. Tercera presidencia (1973–1974)

El 11 de marzo de 1973, Argentina tuvo elecciones generales. Aunque se evitó que Perón fuera candidato, sus votantes eligieron a su delegado personal, Héctor José Cámpora como Presidente, apoyado por las organizaciones armadas de izquierda. Cámpora renunció el 13 de julio de 1973, dejando el camino libre para que Perón se presentara en las nuevas elecciones.

Perón regresó al país el 20 de junio de 1973. Entonces se produjo un gravísimo enfrentamiento armado entre militantes de derecha y de izquierda del movimiento peronista en las cercanías del aeropuerto de Ezeiza, en medio de la multitud que intentaba llegar a la estación aérea para recibir al líder. En el hecho murieron 13 personas y fue conocido como la Masacre de Ezeiza.

Perón ganó las elecciones con el 62% de los votos contra el candidato de la Unión Cívica Radical, Ricardo Balbín. Se convirtió en presidente por tercera vez en octubre de 1973 con su esposa Isabel Martínez de Perón como vicepresidente.

El tercer gobierno de Perón estuvo signado por permanentes conflictos entre sus seguidores de izquierda y derecha. Grupos parapoliciales con apoyo estatal (la Alianza Anticomunista Argentina - AAA - organizada por José López Rega) persiguieron y mataron a militantes de izquierda. Perón murió el 1 de julio de 1974 con los problemas sin resolver y fue sucedido por su esposa, Isabel. Gustavo Caraballo, en ese entonces Secretario Técnico de la Presidencia de la Nación, afirma que, antes de su muerte, Perón le solicitó que modificara la ley de Acefalía para permitir a Ricardo Balbín asumir en su lugar, pero eso finalmente no se concretó. En medio de la violencia política imperante, María Estela Martínez fue derrocada el 24 de marzo de 1976 y sustituida por una junta militar.

Muerte y entierro

Juan Domingo Perón murió el 1 de julio de 1974. María Estela Martínez de Perón, su esposa y hasta 1976 presidente, lo anunció al país diciendo "con gran dolor debo transmitir al pueblo de la Nación Argentina el fallecimiento de este verdadero apóstol de la paz y la no violencia".

Tras días de duelo nacional en los que el cuerpo fue velado en el Congreso de la Nación por cientos de miles de personas, los restos de Perón fueron trasladados a una cripta en la Quinta Presidencial de Olivos. El 17 de noviembre de 1974 los restos de Evita, que habían quedado en España, fueron traídos por María Estela Martínez de Perón y depositados en la misma cripta. Mientras tanto, el gobierno de Isabel Perón comenzo a proyectar el Altar de la Patria, un mausoleo gigantesco que albergaría los restos de Juan Perón, Eva Duarte de Perón, y todos los próceres de la Argentina.

Con la huída de Lopez Rega del país y la caída del gobierno de Isabel, las obras del Altar de la Patria fueron suspendidas. Los restos de Perón fueron trasladados al Cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires.

Profanación del féretro y del cadáver

El féretro fue profanado en junio de 1987, y se sustrajeron las manos del cadáver. Se ignora el destino de las mismas o el motivo de dicha profanación. Hay varias hipótesis:

La venganza: la profanación habría sido un acto de la célebre logia P2, como respuesta a un incumplimiento de Perón, quien le solicitó su "ayuda" antes de asumir su tercer mandato. El operativo habría sido realizado en complicidad con miembros del Ejército, en el marco del plan de desestabilización contra la Democracia argentina.

La cuenta suiza: las huellas digitales del general servirían para abrir una cajas de seguridad en bancos suizos, donde habría guardados varios millones de dólares. Esta versión fue descartada porque en aquel momento en Suiza no existían cuentas con ese sistema.

Las Fuerzas Armadas: hubo falsos informantes relacionados con esa institución, muchos testigos o informantes muertos sospechosamente, amenazas con indicios de provenir de fueros militares, etc.

La oposición: sectores anti-peronistas, en alusión a una declaración de Perón, donde decía que se cortaría las manos antes de pedirle dinero prestado al Fondo Monetario Internacional.

El 17 de octubre de 2006 sus restos fueron trasladados a la quinta de San Vicente, la cual le perteneció en vida y luego se convirtió en un museo en su honor. Durante el traslado se produjeron graves disturbios entre sectores del sindicalismo peronista, incluyendo disparos con armas de fuego.

Bombardeo del 55

Segundo Gobierno de Peron

Segundo gobierno (1952–1955)

El segundo gobierno peronista se caracterizó por el agotamiento de la política distributiva que caracterizó al primer gobierno. Las huelgas y los conflictos sociales se generalizaron. En 1952 Perón convoca a sindicatos y empleadores al Congreso Nacional de la Productividad, con el fin de generar un proceso de diálogo social tripartito para enfrentar la crisis. El Congreso fracasa por la incomprensión de los mecanismos de diálogo social tanto por parte de los sindicatos como de las empresas, e incluso de los propios funcionarios del gobierno peronista.
A partir de su reelección, en la cual obtuvo la victoria con un 62% de los votos, se producen algunos cambios significativos en el plano económico. Los salarios, que habían aumentado considerablemente hasta ese momento, se congelaron al igual que los precios por medio de contratos bianuales. El IAPI comenzó nuevamente a subvencionar al sector agrario. Se logró controlar el proceso inflacionario. El llamado al capital extranjero con el propósito de desarrollar la industria pesada fue motivo de polémicas, y atrajo las críticas de los opositores, entre ellos Frondizi.
En 1954 Perón envía y logra la sanción de la Ley Nº 14.394 cuyo artículo 31 incluye el divorcio como parte un enfrentamiento con la Iglesia Católica que había apoyado activamente al peronismo hasta ese año. Tras el derrocamiento de Perón, este artículo fue suspendido mediante el decreto ley 4070/1956. El divorcio recién volvería a ser aceptado en 1987 mediante la sanción de la Ley Nº 23.515.

El derrocamiento (1955)

Bombardeo de la Plaza de Mayo

Desde 1951 sectores cívico-militares antiperonistas habían venido desarrollando actos terroristas a través de los denominados Comandos Civiles.
El 16 de junio de 1955 los Comandos Civiles, integrados por conservadores, radicales, y socialistas, junto con la Marina de Guerra y sectores de la Iglesia Católica intentaron un golpe de Estado que incluyó el Bombardeo de la Plaza de Mayo y el centro de de la ciudad de Buenos Aires con un saldo de más de 364 muertos y centenares de heridos. El ataque se produjo con 20 aparatos de la Aviación Naval, cerca del mediodía, sobre la multitud que se encontraba en una manifestación. Los ataques continuaron hasta las 18. El Ejército instaló tanques y baterías antiaéreas para proteger al presidente, por lo que a los insurgentes se les ordenó atacar a los miembros del Ejército y a los civiles que apoyaban a Perón. Finalmente, los atacantes pidieron asilo político en Uruguay.
Luego de los ataques, Perón pidió calma a la población. Pero sus seguidores, en respuesta a los ataques, incendiaron varias iglesias en el centro de la capital. En ese contexto en Rosario desapareció el médico Juan Ingalinella, dirigente del Partido Comunista Argentino (PCA) que, como poco después se descubrió, había sido detenido clandestinamente por la policía provincial y torturado hasta causarle la muerte; su cuerpo nunca fue hallado.
Perón dio entonces por finalizada la llamada revolución justicialista, y llamó a los partidos políticos opositores a establecer un proceso de diálogo que evitara la guerra civil. Por primera vez en años de censura, los opositores pudieron utilizar los medios de difusión estatales. Pero para entonces los partidos opositores no estaban tampoco interesados en llegar a un acuerdo con Perón, y utilizaron la oportunidad para difundir su oposición al gobierno y denunciar la falta de libertades. Poco después Perón dio por concluidas las conversaciones.
El 16 de septiembre de 1955 las Fuerzas Armadas derrocaron a Perón. La CGT, sectores del peronismo e incluso sectores opositores a Perón fueron a reclamar armas para impedir la toma del poder por los militares, pero Perón se las negó y se exilió temporariamente en Paraguay. Finalmente se instaló en Madrid, en la residencia llamada Puerta de Hierro. Allí se casó con la bailarina María Estela Martínez de Perón, Isabelita, a quien había conocido en Panamá, en 1956.

Un testimonio fílmico del ataque sobre Plaza de Mayo

El 27 de mayo de 2007, se dio a conocer una película de medio metraje con 25 minutos de duración, en 16 mm con sonido óptico, safety, filmada por un equipo cinematográfico francés, nunca estrenada en la Argentina o Francia, conteniendo imágenes inéditas del bombardeo de Plaza de Mayo. Permaneció oculta hasta que el periodista argentino Roberto Di Chiara logró descubrirla. Un testimonio histórico. El equipo se encontraba en la capital argentina (Buenos Aires), tomando imágenes que no guardaban relación con este acontecimiento.

Los años del exilio

El 9 de junio de 1956, bajo el mando del General Juan José Valle, un grupo de militares peronistas y militantes del peronismo intentaron un alzamiento contra el gobierno de facto. La intentona fracasó y tanto Valle como varios de sus seguidores militares y civiles fueron fusilados. La represión se extendió a sectores no peronistas de la clase obrera. Sin embargo, los dirigentes sindicales conservaron su enorme influencia sobre los gremios industriales y de servicios.
Durante sus años de exlilio Perón publicó varios libros: Los Vendepatria (1956), La fuerza es el derecho de las bestias (1958), La Hora de los Pueblos (1968), etc.
En diciembre de 1964, durante el gobierno de Arturo Illia, Perón intentó regresar en avión a la Argentina. Pero el gobierno ratificó la decisión de prohibirle su radicación en el país y solicitó a la dictadura militar que gobernaba en Brasil que lo detuviera al realizar escala técnica en ese país y lo reenviara a España.
En la Argentina, los años cincuenta y sesenta fueron marcados por frecuentes cambios de gobierno, casi siempre frutos de golpes de Estado. Estos gobiernos estuvieron signados por continuas demandas sociales y laborales. Al calor de los procesos revolucionarios en marcha en el llamado Tercer Mundo, en Argentina aparecen grupos armados de izquierda y de derecha, muchos de los cuales adhieren al peronismo, aunque también cobran envergadura otras agrupaciones radicalizadas no peronistas como el PRT - ERP. Entre las organizaciones armadas peronistas se destacaron la nacionalista-católica Montoneros, la marxista-peronista FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), y en menor medida la FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y la FAL (Fuerzas Armadas de Liberación).
Una organización menor denominada Ejército Nacional Revolucionario (ENR) se atribuyó el asesinato del influyente líder sindical peronista Augusto Timoteo Vandor, en mayo de 1970 la organización Montoneros realiza el secuestro y ejecución del general Pedro Eugenio Aramburu, figura clave del golpe de de Estado contra Perón en 1955, en el 73 ejecuta a José Rucci, secretario General de la CGT y hombre de confianza de Perón y otros secuestros y asesinatos de gran impacto en la opinión pública. Hacia finales de los sesenta y principios de los setenta, se acentuó el reclamo de los gremios por el regreso de Perón. El general Alejandro Lanusse había tomado el poder en marzo de 1971 mediante un golpe palaciego dentro del régimen militar surgido en el '66, y decidió restaurar la democracia institucional en 1973. Desde el exilio Perón apoyó a los peronistas de militancia armada, las "formaciones especiales": Montoneros-Fuerzas Armadas Revolucionarias-Fuerzas Armadas Peronistas, para presionar sobre el gobierno militar usurpador.
El 17 de noviembre de 1972 Perón regresó a la Argentina a bordo de un avión alquilado al efecto. Permaneció en el país solamente poco más de un mes, al cabo del cual visitó el Paraguay y luego regresó a Madrid

sábado, 16 de agosto de 2008

PRIMER GOBIERNO DE PERON

El primer gobierno de Perón

La justicia social

La planificación económica del Estado procuró una mayor justicia social, a partir de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y alentar el desarrollo industrial reclamado por los empresarios. La política económica procuró una redistribución de la riqueza, ya que elevó el poder adquisitivo de los trabajadores, aumentando el nivel de empleo y los salarios.

La participación del sector asalariado (obrero-industrial) en la distribución del ingreso nacional creció entre 1944 y 1950, del 44,8% al 58%. Los salarios experimentaron un notable aumento, por lo que los trabajadores vieron crecer espectacularmente su nivel de vida. En 1944-1945, algunos sectores empresariales habían resistido a los aumentos de sueldo impuestos por Perón desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, e incluso realizaron protestas en 1946. Pero a los pocos años adviertieron que esta nueva situación económica generaba un aumento en las ventas de sus productos y ampliaba el mercado interno.

Al mismo tiempo que se producían las transformaciones económicas, desde el Estado se impulsó una amplia legislación social que contribuyó al mejoramiento de las condiciones de vida del conjunto de los trabajadores. Así, se estableció el control estatal de los precios de los alquileres, se otorgaron nuevas viviendas a partir de planes populares de financiación, y se mejoraron las inversiones en salud y educación.

Industrialización, nacionalizaciones y política agraria

En la Argentina, a diferencia de los que ocurió en algunos países europeos, no hubo una burguesía industrial poderosa, capaz de liderar un proceso de industrialización. Fue el Estado el responsable de producir la modificación de la estructura productiva, impulsando un rápido crecimiento industrial y nacionalizando importantes sectores de la economía. Entre 1946 y 1950 el Estado fue asumiendo un rol de empresario, haciéndose cargo de diversas tareas que anteriormente correspondían a iniciativas del sector privado. En 1946 se nacionalizaron el Banco Central y los depósitos bancarios, permitiéndole al Estado controlar la política financiera del país y orientarla –a través del otorgamiento de créditos– hacia una política de incentivo de la actividad industrial. En su primer año de gobierno, el peronismo creó el IAPI –Instituto Argentino para la Producción de Cambio–. Con este organismo el Estado pasó a controlar el manejo del comercio exterior. El IAPI era quien fijaba los precios de las exportaciones agrícolas, regulaba las importaciones y resguardaba la producción nacional. Con el funcionamiento de este organismo como agente de comercialización, el Estado abtuvo un importante caudal de recursos, que derivó en parte hacia la actividad industrial, y en parte hacia la inversión local. Esta transferencia de ingresos del sector agrario al industrial provocó una importante oposición de los sectores terratenientes y de las empresas privadas vinculadas al comercio exterior, como Bunge y Born y Dreyfus.

De este modo, protegida por esta política económica, la actividad industrial –particularmente las pequeñas y medianas empresas productoras de bienes de consumo– creció a un ritmo sostenido durante algunos años.

Evita

María Eva Duarte de Perón (1919-1952), política y actriz argentina, segunda esposa de Juan Domingo Perón. Nacida en Los Toldos (Buenos Aires), inició su carrera artística a los 15 años de edad. Conoció a Perón en 1944, cuando era una conocida actriz de radionovelas, y se casó con él en 1945. Eva buscó apoyo para su marido durante la campaña presidencial, logrando con ello una gran popularidad personal. Tras la investidura presidencial de Juan Domingo Perón (1946), comenzó a desempeñar un papel muy activo en el gobierno, convirtiéndose en su enlace con los sindicatos, creando la Fundación de Ayuda Social Eva Perón y organizando la rama femenina del partido peronista. En 1949, 'Evita' (como se la llamaba cariñosamente) ya era la segunda figura más influyente de Argentina y la más querida por las clases trabajadoras, a las que llamaba los 'descamisados'. Aunque nunca llegó a ostentar un cargo oficial, en la práctica fue responsable de los ministerios de Sanidad y Trabajo. Adorada por sus seguidores, pertenecientes en su mayoría a las clases obreras, fue en cambio odiada por sus rivales, la elite tradicional, que se sintieron especialmente ofendidos cuando cortó las subvenciones gubernamentales a la Sociedad de Beneficencia. Trató de alcanzar la vicepresidencia en 1951, apoyada por la Confederación General del Trabajo (CGT) pero el Ejército la obligó a retirar su candidatura. Murió en Buenos Aires en 1952. El traslado de su cadáver a Italia y más tarde a Madrid (España) tras su secuestro por militares, hizo crecer su figura mítica dentro del pueblo argentino. En 1975, María Estela Martínez de Perón, la tercera esposa de Juan Domingo y entonces presidenta de Argentina, hizo trasladar los restos de Evita nuevamente a su país, pero este hecho fue ampliamente criticado por los sindicalistas peronistas al considerarlo una maniobra política.

Fundación "Eva Perón"

A principios de 1948, el gobierno decidió la disolución de la Sociedad de Beneficencia –dirijida por la mujeres de las familias más acomodadas– y en su reemplazo creó la Fundación Eva Perón, dirijida por la esposa del presidente de la Nación. El peronismo afirmaba que con esa decisión reemplazaba la beneficencia por la justicia social. Desde ese nuevo organismo se realizaron numerosas obras sociales, como la creación de hogares para niños y ansianos sin hogar, la construcción de hospitales, viviendad populares y la entrega de bienes de consumo como leche, pan y otros productos para los más necesitados. Los fondos del organismo provenían de donaciones particulares y de una disposición del Poder Ejecutivo, por la cual dos veces al año debían efectuarse aportes obligatorios, que los patrones descontaban de los sueldos de sus empleados. Esta disición generó una gran polémica con los opositores al gobierno debido al carácter compulsivo del aporte.

Voto Femenino

La llegada del peronismo al gobierno significó el advenimiento de nuevos sectores sociales a la escena política. Las masas obreras se incorporaron plenamente a la vida política, porque al ejercicio del sufragio le agregaron otras formas de participación: por medio de sus organizaciones se convirtieron en un factor que influyó sobre la decisiones del gobierno.

También pudieron participar por primera vez en la política nacional la mujeres, cuando en 1947 se consagró el derecho al voto femenino. Esta medida, impulsada principalmente por Eva Perón, fue la culminación de una larga lucha que habían iniciado los socialistas a principios de siglo.

Reforma Constitucional de 1949

Una de las reformas política más importantes realizadas por el peronismo fue la sanción de una nueva Constitución Nacional, en 1949. En ella se incorporaron los derechos sociales conquistados por el movimiento obrero y la legalización de los cambios económicos, especialmente la política de nacionalizaciones del comercio exterior, de los combustibles y del transporte. En el orden político se implantó la reelección presidencial y la instauración del voto directo en los comicios nacionales. La oposición resistió a la nueva Constitución porque consideraba que era el resultado del afán personalista de Perón, cuyo deseo excluyente era lograr la reelección presidencial. Además, los socialistas se quejaron porque entre los derechos de los trabajadores no figuraba el derecho de huelga, y los conservadores denunciaron el perfil excesivamente presidencialista de la reforma. Ésta finalmente fue aprobada y tuvo vigencia hasta la caída de Perón en 1955.

El derrocamiento de Perón "Revolución Libertadora"

Además de la crítica situación económica, durante el segundo gobierno de Perón se acentuaron los problemas políticos. Los partidos políticos opositores centraron sus críticas en las medidad económicas y en la dureza con que Perón trataba a quienes disentían de la política oficial. La Iglesia, que en un principio mantuvo buenas relaciones con el gobierno de Perón, se fue distanciando de él y, hacia 1954, pasó decididamente a integrar el bloque social y político antiperonista.

A comienzos de 1955, la actividad conspirativa de los sectores liberales y nacionalistas católicos dentro de las Fuerzas Armadas se había incrementado y era cada vez más reducido el número de militares aliados de Perón. Estos grupos de oficiales contaron con el apoyo de amplios sectores políticos (radicales, conservadores y socialistas). Se produjeron levantamientos contra el gobierno en diversas bases militares que culminaron el 16 de junio, con un bombardeo en horas del mediodía a la Plaza de Mayo –como saldo del ataque quedaron cientos de civiles heridos y muertos–. El gobierno logró detener el intento de golpe de Estado, pero la tensión política no cesó.

A partir de estos hechos se inició la cuenta regresiva para el gobierno de Perón. El bloque antiperonista se había ampliado y consolidado. El único sector social que parecía decidido a sostener a Perón era la clase obrera. Luego de las jornadas de junio, la CGT convocó por radio –en varias oportunidades– a los trabajadores, para que acudieran a defender al gobierno. Una multitud de trabajadores se reunió en Plaza de Mayo –el 31 de agosto de 1955– para escuchar lo que fue el último discurso de Perón, en el cual remarcó la necesidad de defender las conquistas populares a cualquier precio.

El 16 de septiembre, un nuevo alzamiento militar –se autodenominó "Revolución Libertadora"– encabezado por los generales Eduardo Lonardi, Pedro E. Aramburu y el almirante Isaac Rojas destituyó a Perón y estableció un gobierno provisional encabezado por el general Lonardi.

En las décadas siguientes el peronismo será proscrito, iniciando de esta forma un largo período de gobiernos semidemocráticos y militares que durarían hasta 1973. Ese año y en elecciones libres el peronismo, por amplia mayoría, volvió a ser gobierno por tercera vez desde su nacimiento en 1945. En 1976, un nuevo golpe de Estado interrumpió la democracia e instauró una dictadura militar.

María Eva Duarte

Nace el 7 de mayo de 1919 en Los Toldos, Provincia de Buenos Aires.

A los 13 años se traslada con su familia a Junín.

En 1935 viaja a Buenos Aires para convertirse en actriz de radioteatro y cine.

En 1944 conoce al Coronel Juan Domingo Perón, con quien se casará en 1945.

A partir del momento en que Perón asume la Presidencia de la Nación en 1946, Eva Perón inicia de manera incansable el trabajo social.

Colabora con la CGT y, desde la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón -luego llamada, simplemente, Fundación Eva Perón- creada por ella en 1948, realiza una profusa obra: policlínicos, escuelas, hogares de tránsito y de ancianos, la ciudad infantil y la Ciudad Estudiantil, colonias de vacaciones y espacios de esparcimiento para el pueblo. Se ocupa personalmente de los problemas de los más necesitados. Establece una relación con la gente que no tenía ni tendrá- paralelos.

En 1947 viaja a Europa representando a Perón y es homenajeada en España, Italia, Ciudad del Vaticano, Francia, Portugal y Suiza. De regreso también es resida con honores en Brasil y Uruguay.

Participa activamente en la sanción del voto femenino a través de la Ley 13.010. Impulsa la participación de las mujeres en política y crea el Partido Peronista Femenino.

Propuesta el 22 de agosto de 1951 como candidata para las elecciones de noviembre, renuncia a serlo el 31 de agosto de ese mismo año.

Muere en Buenos Aires el 26 de julio de 1952.

JUAN DOMINGO PERON


Juan Domingo Perón

Juan Domingo Perón (Lobos, Argentina, 8 de octubre de 1895 – Olivos, 1 de julio de 1974) fue un político y militar argentino. Creó el movimiento peronista, cuya expresión institucional es el Partido Justicialista.
Fue elegido Presidente de la Nación Argentina en tres oportunidades. La primera fue en las elecciones del 24 de febrero de 1946, para el período 1946–1952; la segunda al ser reelegido en las elecciones del 11 de noviembre de 1951 para el período 1952–1958, que no alcanzó a completar debido al golpe militar que lo derrocó el 16 de septiembre de 1955. Finalmente, tras 18 años de exilio, regresó al país y fue elegido por tercera vez presidente el 23 de septiembre de 1973 para el periodo 1973-1977
Murió el 1 de julio de 1974 en ejercicio de la presidencia, sucediéndolo su viuda María Estela Martínez de Perón, quien había sido elegida como vicepresidente.

Biografía

Infancia y juventud

Nacido en Lobos, provincia de Buenos Aires, de familia paterna de origen italiano aunque de antigua data en el país. Su padre, Mario Tomás Perón, fue Juez de Paz en Lobos. Su abuelo Tomás fue un prestigioso médico que prestó servicios durante la guerra con Paraguay, además de ser designado Senador Nacional. Por parte materna predominaban los ancestros criollos. Es probable que sus padres no hubieran estado casados legalmente al nacer Juan, quien ya tenía un hermano mayor llamado Tomas.
Juan Domingo asistió a la escuela primaria en Buenos Aires, para lo cual debió alejarse de sus padres y hermanos y hospedarse con sus tías paternas. En 1910 ingresó al Colegio Militar, de acuerdo a lo que previamente había acordado con un grupo de compañeros de escuela. Se graduó en 1916, iniciando una carrera profesional que lo llevaría por varios destinos dentro de su país. Durante el golpe de estado que derrocó a Hipólito Yrigoyen, el ya capitán Perón patrulló las calles de la ciudad de Buenos Aires para prevenir desmanes. Seis años más tarde fue designado agregado militar en Chile donde, según rumores, intentó fallidamente organizar una red de espionaje militar.
Ya en Argentina, Perón dictó una serie de conferencias sobre el estado de situación bélica en Europa, tras lo cual fue ascendido a Coronel y designado comandante en una unidad de montaña en la Provincia de San Juan.
Para entonces su país vivía momentos políticos muy inestables. El sistema de Fraude Electoral estaba agotado y el gobierno del presidente Ramón Castillo perdía continuamente apoyo político. Tanto los partidos políticos de la oposición, como el movimiento obrero y las Fuerzas Armadas predominaba la opinión de que había que terminar con el régimen conocido como década infame (1930–1943).
El 10 de marzo de 1943 se creó una logia denominada G.O.U. (Grupo de Oficiales Unidos) integrada por oficiales del Ejército de mediana y baja graduación. Si bien las opiniones de los historiadores no son coincidentes, varios sostienen que Juan Perón fue uno de los líderes e incluso fundadores de la agrupación. El G.O.U. era un nucleamiento ideológicamente heterogéneo, que reunía tanto a militares «aliadófilos», «neutralistas» y «germanófilos», aunque todos nacionalistas. Perón, se caracterizaba por ser pragmático y sostenía que al final los aliados terminarían por imponer su superioridad de recursos y ganarían la guerra. Tan heterogénea era la ideología de sus integrantes que pocos coincidían en los objetivos finales de la logia. Solamente coincidían en que había que derrocar a Castillo y eliminar el régimen de fraude instaurado en la República Argentina en 1930.

Matrimonios

Perón, viudo de Aurelia Eugenia Tizón (falleció de cáncer uterino, enterrada en el Cementerio del Salvador, Rosario, Argentina)-durante el matrimonio con ésta, supuestamente fue padre de Martha Holgado en una de sus relaciones extramatrimoniales, aunque los resultados de las pruebas de ADN negaron tal filiación. Luego se casó con la actriz María Eva Duarte (1919 – 1952) el 22 de octubre de 1945 en Junín, pocos días después del 17 de octubre. Conocida como Evita, Eva Perón colaboró en la gestión de su esposo con una política de ayuda social y apoyo a los derechos políticos de la mujer, a la que se concedió por primera vez el derecho al voto. Después de una reforma de la Constitución en 1949, Perón ganó la reelección en 1951. El 26 de julio de 1952 Evita murió después de una larga lucha contra el cáncer uterino.
En 1960 se casó con María Estela Martínez, conocida como Isabelita. Ella acompañó a Perón como vicepresidente en las elecciones de 1973, donde obtuvieron más del 60% de los votos. Al morir Perón el 1 de julio de 1974, Martínez asumió la presidencia, siendo derrocada el 24 de marzo de 1976 por un golpe militar.

Gobierno militar de 1943 – 1946

El G.O.U. tenía estrechas relaciones con el General Pedro Ramírez (su hijo el Coronel Emilio Ramírez y su yerno el Capitán Franciso Filippi eran miembros fundadores), quien se desempeñaba como Ministro de Guerra del presidente Ramón Castillo. El día anterior al golpe el presidente le pidió la renuncia, desencadenando la sublevación, a partir del apoyo de los jefes de tropa que se reunieron con los generales Rawson y Ramírez la noche anterior en Campo de Mayo. El 4 de junio de 1943 una gran columna partió de Campo de Mayo para derrocar al presidente Castillo y dar origen a la llamada Revolución del 43.
El historiador estadounidense Robert Potash, que ha estudiado en detalle la actuación del ejército en la historia argentina moderna, ha relativizado mucho la participación del GOU en el golpe de estado de 4 de junio:
La dirección del GOU no controlaba directamente los recursos militares necesarios para realizar una revolución... El movimiento militar del 4 de junio no fue resultado de un plan elaborado cuidadosamente por el GOU, o siquiera por cualquier otro grupo de oficiales... Más bien fue una rápida improvisación cuyos participantes apenas concertaron acuerdos en relación con objetivos específicos, fuera del derrocamiento del presidente Castillo.
La dirección del movimiento recayó en el General Arturo Rawson, un militar que frente a la Segunda Guerra Mundial era partidario del tradicional neutralismo argentino, pero cuyas preferencias estaban virando hacia el bando aliado. Rawson venía organizando un golpe de estado contra el gobierno de Castillo y dirigía un logia conocida como los generales de Jousten, en la que también participaban los hermanos Benito y Sabá Sueyro, el general Mason y el dirigente radical Ernesto Sammartino.
Rawson aparecía como una figura aceptable para todas las corrientes militares, pero cuando intentó formar su gabinete con sectores de derecha provenientes del régimen derrocado, los jefes militares exigieron su renuncia para designar presidente al General Pedro Pablo Ramírez. El contraalmirante Sabá Sueyro fue designado vicepresidente. Ningún miembro del GOU integró el gabinete, pero el Coronel Enrique P. González fue designado a cargo de la estratégica secretaría privada de la presidencia y el Coronel Emilio Ramírez Jefe de Policía. Perón se desempeñó como secretario privado del Ministro de Ejército, a las órdenes del general Edelmiro Farrell.
El poder y la influencia creciente de Perón dentro del gobierno militar provino de su alianza con un sector del sindicalismo argentino, principalmente con las corrientes sindicales socialista y sindicalista revolucionaria. Producido el golpe, un sector del movimiento obrero, principalmente el socialista de la CGT Nº1, a través del dirigente mercantil socialista Ángel Borlenghi y el abogado ferroviario también socialista Juan Atilio Bramuglia, decidió entablar contacto con los coroneles Perón y Domingo Mercante. Las conversaciones establecieron una alianza inicial de sanción de leyes laborales reclamadas largamente por el movimiento obrero, fortalecimiento de los sindicatos y del organismo estatal que regulaba las relaciones laborales. (Baily,84; López, 401).
El plan elaborado entre Perón y Mercante y los sindicatos incluía acceder al por entonces poco influyente Departamento Nacional de Trabajo. Perón maniobró dentro del gobierno para que se lo designara al frente de esa repartición y aprovechando el cierre del Congreso Nacional, puso en vigencia por decreto un gran número de leyes de corte social que desde décadas habían sido presentadas por los diputados socialistas (siendo el más renombrado de ellos Alfredo Palacios) en el parlamento argentino y eran sumariamente vetadas por las mayorías conservadoras o radicales. La sanción de tales medidas le valió hacerse de poderosos enemigos entre los industriales, ganaderos y comerciantes. Sin embargo la posición de Perón dentro del gobierno militar, lejos de debilitarse, se fortaleció gracias al apoyo de un creciente número de sindicatos que apoyaban su gestión que, a su vez, iban tomando conciencia de su verdadero poder como factor de presión pública.
Poco después obtuvo que el Departamento de Trabajo fuera elevado al rango de Secretaría de Trabajo. Con el apoyo de una parte importante del movimiento obrero, empezó a desarrollar gran parte del programa sindical histórico: se crearon los tribunales de trabajo; se sancionó el Decreto 33.302/43 extendiendo la indemnización por despido a todos los trabajadores; más de dos millones de personas fueron beneficiadas con la jubilación; se sancionó el Estatuto del Peón de Campo y el Estatuto del Periodista; se creó el Hospital Policlínico para trabajadores ferroviarios; se prohibieron las agencias privadas de colocaciones y se crearon Escuelas Técnicas orientadas a obreros. En 1944 se firmaron 123 convenios colectivos que alcanzaban a más de 1.400.000 obreros y empleados y en 1945 otros 347 para 2.186.868 trabajadores.
En ese marco los sindicatos comenzaron un período de gran crecimiento, y lo que fue aún más decisivo, comenzaron a afiliar masivamente a los "nuevos" trabajadores, los que estaban migrando masivamente a la ciudad desde el interior del país y países limítrofes, que eran llamados "morochos", "grasas" y "cabecitas negras" por las clases medias y altas, y los propios trabajadores "viejos" descendientes de la inmigración europea.
Poco después algunos sindicatos (especialmente los de ideología anarquista y comunista) que se habían mantenido alejados, la CGT Nº1, la USA y los gremios autónomos, comienzan a unificarse en torno de la Secretaría de Trabajo. Pero en sentido contrario, en setiembre de 1945, cuatro importantes sindicatos se separan de la CGT: La Fraternidad, la Unión Obrera Textil, la Confederación de Empleados de Comercio y el Sindicato del Calzado. Frente a los dirigentes sindicales y sindicatos que no apoyaban la alianza sindical con Perón y Mercante, se impulsó una política de sindicatos paralelos. La respuesta de Perón y de su colaborador Domingo Mercante a tal desafío se tradujo en otorgar mayores beneficios a los sindicatos que los apoyaban y quitarle personería jurídica a los gremios opositores, lo que implicaba paradójicamente una seria violación a los derechos del trabajador.
Pero la estrategia de Perón para acumular poder no se limitaba a establecer alianzas con el movimiento obrero sino que se extendía también a los partidos políticos, la Iglesia Católica y las Fuerzas Armadas.
El avance de la figura de Perón dentro del gobierno militar y su estrecha alianza con los sindicatos obreros generó inmediatamente una fuerte oposición tanto dentro como fuera de las Fuerzas Armadas, especialmente en las clases medias y altas. En 1945, la embajada de Estados Unidos dirigida por Braden promovió la unificación de las fuerzas opositoras, hasta conformar un gran movimiento anti-peronista que incluyó a los partidos Comunista, Socialista, Unión Cívica Radical, Demócrata Progresista, Conservador, la Federación Universitaria Argentina (FUA), la Sociedad Rural (terratenientes), la Unión Industrial (grandes empresas), la Bolsa de Comercio, y los sindicatos opositores. Durante su breve gestión como embajador, y valiéndose de un excelente dominio del idioma castellano, Braden actuó como un líder político de la oposición, en una evidente violación del principio de no intervención en los asuntos internos de un país extranjero. A través de la conformación de un frente de oposición, Braden estaba seguro de destruir a quien presentaba como "el Hitler del mañana". Entre otras acciones, Braden propició en 1946, pocos días antes de las elecciones, la publicación de un informe denominado "El Libro Azul" en el cual se solicitaba la invasión militar de Argentina acusando a integrantes del gobierno de colaborar con las potencias del Eje, de acuerdo a documentos recopilados por el Departamento de Estado estadounidense. En sintonía con la publicación de este libro, los partidos políticos que sostenían la candidatura presidencial de Perón, publicaron un libro de respuesta que se tituló "El Libro Azul y Blanco" que instaló hábilmente la consigna Braden o Perón. Pocos días después Perón ganó las elecciones presidenciales con un 56% de los votos.

Manifestación en Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1945

Las primeras manifestaciones masivas anti-peronistas fueron organizadas por el movimiento estudiantil, bajo el lema de "abajo la dictadura de las alpargatas".[4] Las manifestaciones obreras que apoyaban las leyes laborales que iba promoviendo Perón, contestaban "alpargatas sí, libros no".
La tensión política iba en aumento con frecuentes bataholas entre los bandos en conflicto. Esta situación fue la excusa utilizada por la facción del Ejército Argentino, contraria a Perón, para presionar al Presidente Farrell y obtener el desplazamiento definitivo del coronel. Farrell, se inclinó por quitarle el apoyo a Perón y permitir el ascenso del grupo militar antagónico, encabezado por el General Ábalos. Pidió y obtuvo de Perón la renuncia a todos sus puestos el 9 de octubre de 1945 y, para mayor seguridad, decidió su encarcelamiento en la Isla Martín García. Al conocer la noticia del destino de Perón, los sindicatos comenzaron a movilizarse, temiendo que el alejamiento de su líder derivara en la eliminación de todos los beneficios sociales obtenidos. Finalmente el 17 de octubre de 1945 la histórica Plaza de Mayo fue colmada por una muchedumbre que reclamaba el regreso de Perón y su restitución en todos sus puestos públicos. La indecisión del gobierno precipitó el triunfo de los partidarios de Perón, quien hizo su regreso triunfal ese mismo día. Desde el balcón de la Casa de Gobierno, y acompañado por Farrell, anunció la creación de un nuevo gobierno compuesto por partidarios suyos y su lanzamiento como candidato a las elecciones que tendrían lugar en febrero de 1946.

Primer gobierno (1946–1952)

El apoyo popular, organizado por el Partido Laborista y la UCR Junta Renovadora, le dio la presidencia con el 53% de votos en las elecciones del 24 de febrero de 1946, ganando en todas las provincias menos Corrientes.
Desde la presidencia, Perón continuó con las políticas sociales que beneficiaron tanto a la clase trabajadora como al empresariado nacional, sobre todo industrial. Luego del triunfo electoral disolvió los tres partidos que se habían creado para sostener su candidatura, Laborista, Unión Cívica Radical Junta Renovadora y el Partido Independiente, para unificarlos en una sola organización política, llamada primero Partido Único de la Revolución y luego simplemente Peronista o Justicialista. Expandió enormemente la agremiación de los trabajadores en sindicatos que respondían a la corriente laborista y ayudó a establecer el predominio de la Confederación General del Trabajo como central unitaria. Algunos opositores del partido peronista o justicialista, piensan que durante su gobierno se persiguió a los dirigentes sindicales opositores y en algunos casos hubo tortura. Cipriano Reyes, quién se negó a aceptar la disolución del Partido Laborista del que era su presidente, sufrió un atentado contra su vida en el que resultó asesinado su chofer. Más tarde fue encarcelado acusado de planear el asesinato de Perón, hasta el fin del gobierno peronista.

Política económica

Durante el gobierno de Perón se profundizó la política de sustitución de importaciones mediante el desarrollo de la industria liviana que se venía impulsando desde la década anterior. Perón también invirtió fuertemente en la agricultura, especialmente en la siembra de trigo.
Ante la falta de divisas, producto del estancamiento del sector primario, con las que se importaban los bienes de capital e insumos necesarios para el proceso de industrialización, se optó por la nacionalización del comercio exterior mediante la creación del IAPI (instituto argentino para la promoción del intercambio). Éste le permitió al Estado obtener recursos que utilizó para redistribuir hacia la industria. Dicho intercambio intersectorial del sector agrario a la industria, provocó el enojo de la oligarquía terrateniente, ya que el Estado le compraba a los productores por precios devaluados.
En 1947 anunció un plan quinquenal para fortalecer las nuevas industrias creadas, y comenzar con la industria pesada (siderurgia y generación de energía eléctrica en San Nicolás y en Jujuy).
Perón firmando la escritura por la cual todos los ferrocarriles pasaron a manos del Estado
Perón firmando la escritura por la cual todos los ferrocarriles pasaron a manos del Estado
En el área del desarrollo de la ciencia y tecnología, en 1948, Perón anunció un proyecto de desarrollo de energía de fusión nuclear. Las instalaciones para el proyecto secreto ocuparon la Isla Huemul en el Lago Nahuel Huapi. El proyecto estuvo a cargo de Ronald Richter, un físico austriaco recomendado por el ingeniero Kurt Tank quien esperaba utilizar los hallazgos de Richter en los aviones a reacción que estaba desarrollando en el Proyecto Pulqui II.
En 1951 el gobierno argentino anunció que el proyecto de Richter había tenido éxito y que Argentina sería el primer país del mundo en producir energía de fusión nuclear. Sin embargo, ante la falta de pruebas por parte del Proyecto Huemul, Perón designó en 1952 a una comisión de científicos para investigar las actividades de Richter, integrada por José Antonio Balseiro y Mario Báncora que informaron al gobierno que el proyecto había sido un fraude. Luego de ello, las instalaciones del Proyecto Huemul fueron transferidas por Perón al Centro Atómico Bariloche (CAB) de la Comisión Nacional de Energía Atomica (CNEA) y al Instituto de Física de la Universidad Nacional de Cuyo que más tarde tomaría el nombre de Instituto Balseiro (IB).

Política educativa

Durante el gobierno de Perón se estableció el carácter gratuito de la enseñanza universitaria y se permitió el ingreso de grandes sectores juveniles provenientes de las clases medias bajas y clase obrera a la Universidad; se promovió el estudio y la investigación de las ciencias relacionadas con el desarrollo industrial.
La autonomía universitaria que había sido anulada por el sector no peronista del gobierno militar en 1943, fue reinstaurada en 1949 y se la consagró como una garantía en la Constitución Nacional peronista. En 1949 Perón estableció la gratuidad de la enseñanza universitaria mediante Decreto 22/1949 y el 17 de mayo de 1951, por Decreto 9695/1951, creó el Consejo Nacional de Investigaciones Técnicas y Científicas (CONITYC) antecedente inmediato del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas)
La política universitaria, estuvo afectada por el alto nivel de conflictividad entre los estudiantes universitarios organizados en la Federación Universitaria Argentina, que respondía a los partidos Comunista, Socialista y Radical, y los trabajadores y sindicatos que apoyaban al peronismo. Por otra parte, aunque sin datos que lo confirmen, muchos docentes habrían sido excluidos de las universidades por razones políticas.

Política exterior

En política exterior Perón declaró la tercera posición entre capitalismo y socialismo, mediante la cual se daba a entender que en la naciente Guerra Fría la Argentina no se alinearía de forma automática ni con Estados Unidos ni con la Unión Soviética. Al mismo tiempo, aún despierta controversias entre los historiadores la acogida en la Argentina de nazis prófugos durante y después de la Segunda Guerra Mundial.

Igualdad entre hombres y mujeres

Durante el primer gobierno de Perón se produjo un cambio histórico en lo que respecta al reconocimiento de los derechos de la mujer. Se incorporaron al máximo texto jurídico los nuevos derechos sociales como también el voto femenino, que había sido aprobado en 1947, y que reivindicaba a la mujer hasta entonces marginada de la vida política argentina.

El sufragio femenino

En 1947, se sancionó la ley reconociendo a todas las mujeres mayores de 18 años el derecho a votar y ser votadas (sufragio femenino), existiendo recién entonces sufragio universal en la Argentina. El derecho ya había sido reconocido en San Juan por la reforma constitucional de 1927. A nivel nacional, el derecho al voto venía siendo reclamado por las mujeres desde 1907, cuando Alicia Moreau y otras mujeres fundaron el Comité Pro Sufragio Femenino. Sin embargo ni la Unión Cívica Radical ni los conservadores apoyaron institucionalmente el reclamo y los proyectos presentados fueron sistemáticamente rechazados.
Sin embargo las resistencias al sufragio femenino no estaban ausentes tampoco en el peronismo. En ese sentido Eva Perón (Evita) jugó un papel importante. Luego del 17 de octubre de 1945, a propuesta de Evita, Perón desde su cargo de Vicepresidente, intentó sancionar la ley del voto femenino. Sin embargo las resistencias tanto dentro de las Fuerzas Armadas en el gobierno, como de la oposición, que alegaba intenciones electoralistas, frustraron el intento. También influyó el hecho de que la influencia de Evita dentro del peronismo era relativamente débil antes del 24 de febrero de 1946.
Luego de las elecciones de 1946, Evita comenzó a hacer abierta campaña por el voto femenino, a través de mitines de mujeres y discursos radiales, al mismo tiempo que su influencia dentro del peronismo crecía. El proyecto de ley fue presentado inmediatamente después de asumido el gobierno constitucional (1 de mayo de 1946). A pesar de que era un texto brevísimo en tres artículos, que prácticamente no podía dar lugar a discusiones, el Senado recién dio media sanción al proyecto el 21 de agosto de 1946, y hubo que esperar más de un año para que la Cámara de Diputados sancionara el 9 de septiembre de 1947 la Ley 13.010, estableciendo la igualdad de derechos políticos entre hombres y mujeres.

Igualdad jurídica en el matrimonio y la patria potestad

La igualdad política de hombres y mujeres, se complementó con la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida que garantizó el artículo 37 (II.1) de la Constitución de 1949. El texto fue directamente escrito por Eva Perón. En 1955 la Constitución fue derogada, y con ella la garantía de igualdad jurídica entre el hombre y la mujer en el matrimonio y frente a la patria potestad, reapareciendo la prioridad del hombre sobre la mujer. La reforma constitucional de 1957 tampoco reincorporó esta garantía constitucional, y la mujer argentina permaneció discriminada legalmente hasta que se sancionó la ley de patria potestad compartida en 1985, durante el gobierno de Raúl Alfonsín.

Reformas sociales

Entre otras reformas sociales y políticas, durante su primer gobierno Perón derogó la ley que establecía la discriminación entre hijos legítimos e ilegítimos, y compró a nombre del estado, de capitales extranjeros, en su mayoría Ingleses, los ferrocarriles creando la empresa Ferrocarriles Argentinos (1948). Se estableció el monopolio estatal del comercio exterior mediante el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) y se desarrolló un amplio plan de viviendas para trabajadores. En 1951 comenzó a transmitir LR3 Televisión Radio Belgrano, actualmente llamado Canal 7.
Durante el primer gobierno peronista "el componente salarial del ingreso nacional superó, por primera vez en la historia, a la retribución obtenida en concepto de ganancias, intereses y renta de la tierra. En 1948 aquel ascendía a 53% contra 47% de éste, lo que se comparaba favorablemente con la situación imperante sólo un lustro atrás, cuando los trabajadores percibían 44,4% y los empresarios, capitalistas y rentistas recibían 55,6%" (Gerchunoff et al., 182).

Reforma constitucional

Asimismo durante el primer gobierno de Perón se reformó la Constitución Nacional en 1949 incorporándose los derechos laborales y sociales (Art. 37) que caracterizaron al constitucionalismo social y las bases jurídicas para expropiar grandes empresas monopólicas (Art. 40). Al mismo tiempo se establecía la reelección presidencial indefinida (Art. 78). Esta Constitución sería derogada por una proclama del régimen militar que derrocó al gobierno peronista.

Segundo gobierno (1952–1955)

Los Perón el 4 de junio de 1952 durante su segunda asunción
El segundo gobierno peronista se caracterizó por el agotamiento de la política distributiva que caracterizó al primer gobierno. Las huelgas y los conflictos sociales se generalizaron. En 1952 Perón convoca a sindicatos y empleadores al Congreso Nacional de la Productividad, con el fin de generar un proceso de diálogo social tripartito para enfrentar la crisis. El Congreso fracasa por la incomprensión de los mecanismos de diálogo social tanto por parte de los sindicatos como de las empresas, e incluso de los propios funcionarios del gobierno peronista.
A partir de su reelección, en la cual obtuvo la victoria con un 62% de los votos, se producen algunos cambios significativos en el plano económico. Los salarios, que habían aumentado considerablemente hasta ese momento, se congelaron al igual que los precios por medio de contratos bianuales. El IAPI comenzó nuevamente a subvencionar al sector agrario. Se logró controlar el proceso inflacionario. El llamado al capital extranjero con el propósito de desarrollar la industria pesada fue motivo de polémicas, y atrajo las críticas de los opositores, entre ellos Frondizi.
En 1954 Perón envía y logra la sanción de la Ley Nº 14.394 cuyo artículo 31 incluye el divorcio como parte un enfrentamiento con la Iglesia Católica que había apoyado activamente al peronismo hasta ese año. Tras el derrocamiento de Perón, este artículo fue suspendido mediante el decreto ley 4070/1956. El divorcio recién volvería a ser aceptado en 1987 mediante la sanción de la Ley Nº 23.515.

El derrocamiento (1955)

Bombardeo de la Plaza de Mayo
Desde 1951 sectores cívico-militares antiperonistas habían venido desarrollando actos terroristas a través de los denominados Comandos Civiles.
El 16 de junio de 1955 los Comandos Civiles, integrados por conservadores, radicales, y socialistas, junto con la Marina de Guerra y sectores de la Iglesia Católica intentaron un golpe de Estado que incluyó el Bombardeo de la Plaza de Mayo y el centro de de la ciudad de Buenos Aires con un saldo de más de 364 muertos y centenares de heridos. El ataque se produjo con 20 aparatos de la Aviación Naval, cerca del mediodía, sobre la multitud que se encontraba en una manifestación. Los ataques continuaron hasta las 18. El Ejército instaló tanques y baterías antiaéreas para proteger al presidente, por lo que a los insurgentes se les ordenó atacar a los miembros del Ejército y a los civiles que apoyaban a Perón. Finalmente, los atacantes pidieron asilo político en Uruguay.
Luego de los ataques, Perón pidió calma a la población. Pero sus seguidores, en respuesta a los ataques, incendiaron varias iglesias en el centro de la capital. En ese contexto en Rosario desapareció el médico Juan Ingalinella, dirigente del Partido Comunista Argentino (PCA) que, como poco después se descubrió, había sido detenido clandestinamente por la policía provincial y torturado hasta causarle la muerte; su cuerpo nunca fue hallado.
Perón dio entonces por finalizada la llamada revolución justicialista, y llamó a los partidos políticos opositores a establecer un proceso de diálogo que evitara la guerra civil. Por primera vez en años de censura, los opositores pudieron utilizar los medios de difusión estatales. Pero para entonces los partidos opositores no estaban tampoco interesados en llegar a un acuerdo con Perón, y utilizaron la oportunidad para difundir su oposición al gobierno y denunciar la falta de libertades. Poco después Perón dio por concluidas las conversaciones.
El 16 de septiembre de 1955 las Fuerzas Armadas derrocaron a Perón. La CGT, sectores del peronismo e incluso sectores opositores a Perón fueron a reclamar armas para impedir la toma del poder por los militares, pero Perón se las negó y se exilió temporariamente en Paraguay. Finalmente se instaló en Madrid, en la residencia llamada Puerta de Hierro. Allí se casó con la bailarina María Estela Martínez de Perón, Isabelita, a quien había conocido en Panamá, en 1956.

Un testimonio fílmico del ataque sobre Plaza de Mayo

El 27 de mayo de 2007, se dio a conocer una película de medio metraje con 25 minutos de duración, en 16 mm con sonido óptico, safety, filmada por un equipo cinematográfico francés, nunca estrenada en la Argentina o Francia, conteniendo imágenes inéditas del bombardeo de Plaza de Mayo. Permaneció oculta hasta que el periodista argentino Roberto Di Chiara logró descubrirla. Un testimonio histórico. El equipo se encontraba en la capital argentina (Buenos Aires), tomando imágenes que no guardaban relación con este acontecimiento.

Los años del exilio

El 9 de junio de 1956, bajo el mando del General Juan José Valle, un grupo de militares peronistas y militantes del peronismo intentaron un alzamiento contra el gobierno de facto. La intentona fracasó y tanto Valle como varios de sus seguidores militares y civiles fueron fusilados. La represión se extendió a sectores no peronistas de la clase obrera. Sin embargo, los dirigentes sindicales conservaron su enorme influencia sobre los gremios industriales y de servicios.
Durante sus años de exlilio Perón publicó varios libros: Los Vendepatria (1956), La fuerza es el derecho de las bestias (1958), La Hora de los Pueblos (1968), etc.
En diciembre de 1964, durante el gobierno de Arturo Illia, Perón intentó regresar en avión a la Argentina. Pero el gobierno ratificó la decisión de prohibirle su radicación en el país y solicitó a la dictadura militar que gobernaba en Brasil que lo detuviera al realizar escala técnica en ese país y lo reenviara a España.
En la Argentina, los años cincuenta y sesenta fueron marcados por frecuentes cambios de gobierno, casi siempre frutos de golpes de Estado. Estos gobiernos estuvieron signados por continuas demandas sociales y laborales. Al calor de los procesos revolucionarios en marcha en el llamado Tercer Mundo, en Argentina aparecen grupos armados de izquierda y de derecha, muchos de los cuales adhieren al peronismo, aunque también cobran envergadura otras agrupaciones radicalizadas no peronistas como el PRT - ERP. Entre las organizaciones armadas peronistas se destacaron la nacionalista-católica Montoneros, la marxista-peronista FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), y en menor medida la FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y la FAL (Fuerzas Armadas de Liberación).
Una organización menor denominada Ejército Nacional Revolucionario (ENR) se atribuyó el asesinato del influyente líder sindical peronista Augusto Timoteo Vandor, en mayo de 1970 la organización Montoneros realiza el secuestro y ejecución del general Pedro Eugenio Aramburu, figura clave del golpe de de Estado contra Perón en 1955, en el 73 ejecuta a José Rucci, secretario General de la CGT y hombre de confianza de Perón y otros secuestros y asesinatos de gran impacto en la opinión pública. Hacia finales de los sesenta y principios de los setenta, se acentuó el reclamo de los gremios por el regreso de Perón. El general Alejandro Lanusse había tomado el poder en marzo de 1971 mediante un golpe palaciego dentro del régimen militar surgido en el '66, y decidió restaurar la democracia institucional en 1973. Desde el exilio Perón apoyó a los peronistas de militancia armada, las "formaciones especiales": Montoneros-Fuerzas Armadas Revolucionarias-Fuerzas Armadas Peronistas, para presionar sobre el gobierno militar usurpador.
El 17 de noviembre de 1972 Perón regresó a la Argentina a bordo de un avión alquilado al efecto. Permaneció en el país solamente poco más de un mes, al cabo del cual visitó el Paraguay y luego regresó a Madrid.

La vuelta de Perón a la Argentina. Tercera presidencia (1973–1974)

El 11 de marzo de 1973, Argentina tuvo elecciones generales. Aunque se evitó que Perón fuera candidato, sus votantes eligieron a su delegado personal, Héctor José Cámpora como Presidente, apoyado por las organizaciones armadas de izquierda. Cámpora renunció el 13 de julio de 1973, dejando el camino libre para que Perón se presentara en las nuevas elecciones.
Perón regresó al país el 20 de junio de 1973. Entonces se produjo un gravísimo enfrentamiento armado entre militantes de derecha y de izquierda del movimiento peronista en las cercanías del aeropuerto de Ezeiza, en medio de la multitud que intentaba llegar a la estación aérea para recibir al líder. En el hecho murieron 13 personas y fue conocido como la Masacre de Ezeiza.
Perón ganó las elecciones con el 62% de los votos contra el candidato de la Unión Cívica Radical, Ricardo Balbín. Se convirtió en presidente por tercera vez en octubre de 1973 con su esposa Isabel Martínez de Perón como vicepresidente.
El tercer gobierno de Perón estuvo signado por permanentes conflictos entre sus seguidores de izquierda y derecha. Grupos parapoliciales con apoyo estatal (la Alianza Anticomunista Argentina - AAA - organizada por José López Rega) persiguieron y mataron a militantes de izquierda. Perón murió el 1 de julio de 1974 con los problemas sin resolver y fue sucedido por su esposa, Isabel. Gustavo Caraballo, en ese entonces Secretario Técnico de la Presidencia de la Nación, afirma que, antes de su muerte, Perón le solicitó que modificara la ley de Acefalía para permitir a Ricardo Balbín asumir en su lugar, pero eso finalmente no se concretó. En medio de la violencia política imperante, María Estela Martínez fue derrocada el 24 de marzo de 1976 y sustituida por una junta militar.

Muerte y entierro

Juan Domingo Perón murió el 1 de julio de 1974. María Estela Martínez de Perón, su esposa y hasta 1976 presidente, lo anunció al país diciendo "con gran dolor debo transmitir al pueblo de la Nación Argentina el fallecimiento de este verdadero apóstol de la paz y la no violencia".
Tras días de duelo nacional en los que el cuerpo fue velado en el Congreso de la Nación por cientos de miles de personas, los restos de Perón fueron trasladados a una cripta en la Quinta Presidencial de Olivos. El 17 de noviembre de 1974 los restos de Evita, que habían quedado en España, fueron traídos por María Estela Martínez de Perón y depositados en la misma cripta. Mientras tanto, el gobierno de Isabel Perón comenzo a proyectar el Altar de la Patria, un mausoleo gigantesco que albergaría los restos de Juan Perón, Eva Duarte de Perón, y todos los próceres de la Argentina.
Con la huída de Lopez Rega del país y la caída del gobierno de Isabel, las obras del Altar de la Patria fueron suspendidas. Los restos de Perón fueron trasladados al Cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires.

Profanación del féretro y del cadáver

El féretro fue profanado en junio de 1987, y se sustrajeron las manos del cadáver. Se ignora el destino de las mismas o el motivo de dicha profanación. Hay varias hipótesis:
* La venganza: la profanación habría sido un acto de la célebre logia P2, como respuesta a un incumplimiento de Perón, quien le solicitó su "ayuda" antes de asumir su tercer mandato. El operativo habría sido realizado en complicidad con miembros del Ejército, en el marco del plan de desestabilización contra la Democracia argentina.
* La cuenta suiza: las huellas digitales del general servirían para abrir una cajas de seguridad en bancos suizos, donde habría guardados varios millones de dólares. Esta versión fue descartada porque en aquel momento en Suiza no existían cuentas con ese sistema.
* Las Fuerzas Armadas: hubo falsos informantes relacionados con esa institución, muchos testigos o informantes muertos sospechosamente, amenazas con indicios de provenir de fueros militares, etc.
* La oposición: sectores anti-peronistas, en alusión a una declaración de Perón, donde decía que se cortaría las manos antes de pedirle dinero prestado al Fondo Monetario Internacional.
El 17 de octubre de 2006 sus restos fueron trasladados a la quinta de San Vicente, la cual le perteneció en vida y luego se convirtió en un museo en su honor. Durante el traslado se produjeron graves disturbios entre sectores del sindicalismo peronista, incluyendo disparos con armas de fuego.